"Sofía y yo hubiéramos hecho lo mismo en la vida -comenta Luis Álvarez, psicopedagogo del Colegio Garoe, padre de ocho hijos- pero el hecho de ser del Opus Dei ha sido como el "dos por uno" de las promociones de las grandes superficies.
Además de crear una familia numerosa, que era una de nuestras grandes ilusiones humanas, hemos encontrado un camino de santidad, la alegría de estar cerca del Señor, la confianza y la esperanza del Cielo".