¿Qué me ha enseñado ?

Alfonso Quintero,
de El Hierro,
profesor de Secundaria



 

Como tantos isleños, Alfonso Quintero ha recorrido diversas islas por motivos de trabajo. Nació en El Hierro, como confirma su hablar cadencioso y sereno; ha sido profesor de Literatura en Fuerteventura; y este año se traslada a un instituto al sur de la isla de Tenerife.

El Opus Dei le ha enseña a vivir -cuenta- muchas virtudes humanas y cristianas; acrecienta su devoción a la Virgen; y le ayuda a santificar y luchar por hacer su trabajo con perfección cristiana; en su caso, la docencia, la literatura y en especial, la poesía. Colabora con algunas revistas de poesía de Tenerife.

Y como buen herreño, acude cada cuatro años a la Bajada de la Virgen en su isla natal.

 

La perfección cristiana

¿Qué significa realizar el trabajo con perfección cristiana? Un autor contemporáneo alemán delimita el sentido del término, en su obra "Transformación del mundo". "No es perfección en el sentido de ausencia de errores y equivocaciones o de impecabilidad de ninguna clase, ni tampoco perfección meramente humana", escribe, como la que se busca al pulir un poema para que salga "perfecto".

Es mucho más: "La perfección cristiana es la perfección de los hijos de Dios en el amor a su Padre Dios, en el seguimiento de Cristo y en la identificación con él actuada por el Espíritu Santo.

Es siempre una perfección de pecadores, y por tanto, compatible con la insuficiencia y la debilidad humana. La perfección cristiana no es elitista ni autosuficiente, sino que se muestra en la humildad y en la caridad, en el empeño sincero por superar las propias faltas y cumplir en todo la voluntad de Dios, reconocida por una concienca formada en docilidad a la Iglesia.

Esa es la unión con Dios y la santidad que el hombre puede alcanzar en esta vida, cada uno en grado diverso".